viernes, 23 de septiembre de 2016



DeSpErtAR De MamBO 
 
Pero pasa que no estas, victima de soledad. Yo camine esas calles tantas veces pegado al mar y tu presencia donde esta, ¿en mi propia ausencia? soy pequeño. Soy de un barrio donde no fui campeón mundial, ya no me importa rimar. No transformemos esto en un caos social, el diablo no nos puede ganar. Cuidemos la flor de nuestro propio planeta, con la zurda eterna. Sos un potro, un diez, un triple y un diez. Tómalo con calma. Nos tenemos que encontrar, donde? Pongamos un disco de Charly García y vayamos al baño, llena la bañera, quítate todo, todo lo que te hace mal. 

Gustavo Girardi

lunes, 29 de agosto de 2016

"¿Por qué stop?... 
 
...Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa." 

JULIO CORTÁZAR-RAYUELA
"¿Encontraría a la Maga?... 
 
...Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico." 

Julio Cortázar-Rayuela
"Me desperté y vi la luz... 
 
...del amanecer en las mirillas de la persiana. Salía de tan adentro de la noche que tuve como un vómito de mí mismo, el espanto de asomar a un nuevo día con su misma presentación, su indiferencia mecánica de cada vez: conciencia, sensación de luz, abrir los ojos, persiana, el alba. En ese segundo, con la omnisciencia del semisueño, medí el horror de lo que tanto maravilla y encanta a las religiones: la perfección eterna del cosmos, la revolución inacabable del globo sobre su eje. Náusea, sensación insoportable de coacción. Estoy obligado a tolerar que el sol salga todos los días. Es monstruoso. Es inhumano. Antes de volver a dormirme imaginé (vi) un universo plástico, cambiante, lleno de maravilloso azar, un cielo elástico, un sol que de pronto falta o se queda fijo o cambia de forma." 

Julio Cortázar-Rayuela

miércoles, 24 de agosto de 2016



La gente busca la felicidad de manera difícil y de forma organizada y para mí esta en lo simple y en lo espontáneo. Yo soy feliz en el pasto con una cerveza y un sol quemándome en la frente. El mayor problema a veces es la falta de compañía, ¿pero realmente estamos solos? ¿Un libro, el mismo pájaro que voló cerca nuestro no serian una especie de compañía pasajera? No hay que complicarla, nos tenemos que liberar, si nos abrimos nos entra el sol, usar esa metáfora para todo, abrir y dar para que las cosas lleguen, aunque cueste, así somos cantando y bailando, cantando y cambiando.

Gustavo Girardi

lunes, 11 de julio de 2016

A-mar

El - ¿Escuchas?

Ella - ¿Qué?

El – El mar, las olas rompiendo en la costa.

Ella – Escucho eso y las gaviotas que vuelan sobre nosotros.

El – Que maravilla, que inmensidad.

Ella – Somos como un granito de arena.

El - ¿Por qué lo decís?

Ella – Fíjate (junto arena entre sus manos) un granito es insignificante entre tanta arena.

El - ….

Ella - ¿No decís nada?

El – Es que me quede pensando, vos sabes muy bien que pienso mucho.

Ella – Lo se. Por eso cuando piensas me encanta mirarte.

El – Tenes razón, somos tan pequeños en esta inmensidad.

Ella – Demasiado pequeños.

El – Pero hay cosas que me hacen sentir como Godzilla.

Ella - ¿Cuáles?

El – Estas por ejemplo, ¿o me vas a decir que no?

Ella – La de estar mirando el mar, si lógico.

El – No me refiero solamente el mirar el mar. Sino también a nosotros.

Ella – (Apoyo su cabeza en el hombro de el)

El – Cuando estamos juntos todo deja de ser insignificante.

Ella – Dejamos de ser granitos de arena.

El – Somos mas inmensos que el mar.

Gustavo Girardi 

viernes, 1 de julio de 2016

Estoy quemando toda una manera de vivir, de la misma forma que otra manera de vivir se quema ahora en la tierra. Perdonadme si os hablo como un político, pero al fin y al cabo soy un ex gobernador; un gobernador honesto, por eso me odiaron. La vida en la Tierra nunca fue nada bueno. La ciencia se nos adelantó demasiado, con demasiada rapidez, y la gente se extravió en una maraña mecánica, dedicándose como niños a cosas bonitas: artefactos, helicópteros, cohetes; dando importancia a lo que no tenía importancia, preocupándose por las máquinas más que por el modo de dominar las máquinas. Las guerras crecieron y crecieron y por último acabaron con la Tierra. Por eso han callado las radios. Por eso hemos huido...
Hemos tenido suerte. No quedan más cohetes. Ya es hora de que sepáis que esto no es una excursión de pesca. He ido demorando el momento de decirlo. La tierra ya no existe; ya no habrá viajes interplnetarios, durante muchos siglos. Aquella manera de vivir fracasó y se estranguló cn sus propias manos. Sois jóvenes. Os repetiré estas palabras, todos los días, hasta que entren en vosotros.
Hizo una pausa y alimentó el fuego con otros papeles.
Estamos solos. Nosotros y algunos más que llegarán dentro de unos días. Somos bastantes para empezar de nuevo. Bastantes para volver la espalda a la tierra y emprender un nuevo camino...
Las llamas se elevaron subrayando lo que decía papá. Y luego todos los papeles desaparecieron, menos uno. Todas las leyes y creencias de la Tierra fueron unos pequeños monticulos de ceniza caliente que pronto se llevaría el viento.
Timothy miró el último papel que papá arrojaba al fuego. Era un mapa del mundo. El mapa se arrugó y retorció entra las llamas, y desapareció como una mariposa negra y ardiente. 

(fragmento de Crónicas marcianas)
 

quincedelunode2026