jueves, 13 de abril de 2017

EDUARDO GALEANO
 3/09/1940-13/04/2015
Después me levanté y caminé. Sentía la arena en las plantas de los pies descalzos y las hojas de los árboles me tocaban la cara. Había salido del hospital hecho un trapo, pero había salido vivo, y se me importaba un carajo el temblor del mentón y la flojera de las piernas. Me pellizqué, me reí. No tenía dudas ni miedo. El planeta entero era mi tierra prometida. Pensé que conocía unas cuantas historias buenas par a contar a los demás, y descubrí, o confirmé, que escribir era lo mío. Muchas veces había llegado a convencerme de que ese oficio solitario no valía la pena si uno lo comparaba, pongamos por caso, con la militancia o la aventura. Había escrito y publicado mucho, pero me habían faltado huevos para llegar al fondo de mí y abrirme del todo y darme. Escribir era peligroso, como hacer el amor cuando se lo hace como debe ser. Aquella noche me di cuenta de que yo era un cazador de palabras. Para eso había nacido. Ésa iba a ser mi manera de estar con los demás después de muerto y así no se iban a morir del todo las personas y las cosas que yo había querido. Para escribir tenía que mojarme la oreja. Yo sabía. Desafiarme, provocarme, decirme: "No podes, a que no". Y también sabía que para que nacieran las palabras yo tenía que cerrar los ojos y pensar intensamente en una mujer. 


Libro:Días y noches de amor y de guerra.
Texto: Mi segunda muerte fue así

miércoles, 12 de abril de 2017

Yo no quiero volverme tan loco

Yo no quiero volverme tan loco
yo no quiero vestirme de rojo
yo no quiero morir en el mundo hoy.
Yo no quiero ya verte tan triste
yo no quiero saber lo que hiciste
yo no quiero esta pena en mi corazón.

Escucho un bit de un tambor entre la desolación
de una radio en una calle desierta
están las puertas cerradas y las ventanas también
no será que nuestra gente está muerta?
Presiento el fin de un amor en la era del color
la televisión está en las vidrieras
toda esa gente parada que tiene grasa en la piel
no se entera ni que el mundo da vueltas.

Yo no quiero meterme en problemas
yo no quiero asuntos que queman
yo tan sólo les digo que es un bajón.
Yo no quiero sembrar la anarquía
yo no quiero vivir como digan
tengo algo que darte en mi corazón.

Escucho un tango y un rock
y presiento que soy yo

y quisiera ver al mundo de fiesta.
Veo tantas chicas castradas y tantos tontos que al fin
yo no se si vivir tanto les cuesta.

Yo quiero ver muchos más delirantes por ahí
bailando en una calle cualquiera
en Buenos Aires se ve
que ya no hay tiempo de más
la alegría no es sólo brasilera.

Yo no quiero vivir paranoico
yo no quiero ver chicos con odio
yo no quiero sentir esta depresión
voy buscando el placer de estar vivo
no me importa si soy un bandido
voy pateando basura en el callejón

Yo no quiero volverme tan loco
yo no quiero vestirme de rojo
yo no quiero morir en el mundo hoy.
Yo no quiero ya verte tan triste
yo no quiero saber lo que hiciste
yo no quiero esta pena en mi corazón.
Yo no quiero sentir esta pena en mi corazón.

lunes, 10 de abril de 2017

Aprendí a ser formal y cortés
Cortándome el pelo una vez por mes
Y se me aplazó la formalidad
Es que nunca me gustó la sociedad.

Viento del sur, oh lluvia de abril,
Quiero saber dónde debo ir.
No quiero estar sin poder crecer
Aprendiendo las lecciones para ser.

Y tuve muchos maestros de que aprender,
Solo conocían su ciencia y el deber,
Nadie se animó a decir una verdad,
Siempre el miedo fue tonto.

Y el tiempo traerá alguna mujer,
Una casa pobre, años de aprender
Como compartir un tiempo de paz,
Nuestro hijo traerá todo lo demás,
El traerá nuevas respuestas para dar.
Nace una flor, todos los días sale el sol,
de vez en cuando escuchas aquella voz
como de pan gustosa de cantar
con los aleros en la mente con las chicharras

Pero a la vez existe un transformador
que se consume lo mejor que tenes
te tira atras te pude mas y mas
y llega a un punto en que no queres

Máma la libertad siempre la llevaras
dentro del corazon
Te pueden corromper, te puedes olvidar
pero ella siempre esta

Ayer soñe con los ambrientos los locos
los que fueron los que estan en prision
hoy desperte cantando esta cancion
que ya fue escrita hace tiempo atras
es necesario cantar de nuevo una vez mas

sábado, 8 de abril de 2017




Hoy es Micaela la violada y asesinada, hoy es Micaela la chica que salio en los medios; pero de forma paralela otras tantas hoy son violadas, son asesinadas y son desaparecidas en la red de trata de personas. La pregunta mía y de todos nosotros es ¿hasta cuando? ¿Cuánto más debe soportar una sociedad? Se comprueban los hechos, se encuentran a los culpables y son liberados cuando tienen una enfermedad mental irreparable. Vuelven a la sociedad para volver a violar, matar. Vuelven por una justicia a la que solo le queda el nombre, pero el peso de la balanza esta volcado para el lado de la injusticia. Todo es justo para el lado de los culpables. Cuando le será despojada la venda que hoy le cubre los ojos a la justicia argentina, cuando tendrán ganas de ver la realidad y cuando llegara el día que las empezaran a cuidar de verdad. No podemos estar tristes hoy, no lo merecemos. No podemos reemplazar esta tristeza con un nuevo caso dentro de unos días y solo ver que con el paso del tiempo lo único que aumenta es la lista de nombres de mujeres asesinadas. ¿Hasta cuando? Cuando va a ser el día que se prive la libertad a estos seres y podamos sentir que nuestras mujeres están verdaderamente cuidadas. Se quieren libres, las quiero libres, las queremos libres. Las quiero cuidar, las queremos cuidar, las debemos cuidar.

Gustavo Girardi 

domingo, 12 de febrero de 2017



Yo no pierdo, yo gano todo el tiempo
todo el aire lleno de música
que en forma de pez nada sobre mí
así me alimento con solo escucharla
y mi corazón crece sin parar.

Yo no pierdo, yo gano todo el tiempo
estamos hoy para ser feliz
con las puertas abiertas de par en par
vivir solo vivir, vivir para reír.

Yo no pierdo, yo gano todo el tiempo
toda la vida tiene poesía hoy
letras que saltan sobre mí
guardarlas en mis bolsillos del pantalón
puedo tomarlas y escribir cuando quiera
de vos y de mi, de el y de ella.

Todo el aire lleno de música
toda la vida tiene poesía hoy
vivir para cantarla
vivir para escribirla
vivirla para reír.

Gustavo Girardi


Querido Cronopio ya treinta y tres años, no fuimos contemporáneos, pero yo soy uno mas de tu pequeño mundo o quizás enorme mundo, me gusta mas esta segunda opción sabe, aquí, ahora, por siempre, toda la vida tiene letras hoy. También aquel 12/02/1984 fue domingo. Esto hablaban los periódicos de ti en aquel día.

 El Domingo de 1984 en que Julio Cortázar murió en París, la ciudad de Buenos Aires fue escenario de un hecho inédito en su historia: una invasión de mariposas. Al día siguiente, los científicos explicaron que una oleada de calor en una zona rural vecina originó una migración inicial de mariposas en busca de fresco, y que miles de ejemplares fueron acoplándose durante el trayecto, hasta que desembocaron en el centro porteño.

El fenómeno no se ha repetido, hasta hoy, pese a que ha habido veranos mucho más calurosos que aquel. Las crónicas, las notas y los comentarios publicados por entonces no relacionaron aquella alteración momentánea de la ecología de la ciudad con el deceso del escritor. Para casi todo el mundo se trató de una curiosidad científica o, en todo caso, una “nota de color” a la hora de conformar la agenda informativa de los medios, tan aburrida, en general, durante los meses de calor.

Para Cortázar hubiera sido normal no sólo porque amaba las mariposas desde su niñez (y eso consta en su obra) sino también porque la irrupción de los elementos fantásticos en la más rutinaria de las normalidades era una de las claves de su narrativa. Que una ciudad que amó a un escritor resultase invadida por los más hermosos insectos el día de su muerte fue una de esas causalidades que él buscó y atesoró durante buena parte de su existencia.

quincedelunode2026