lunes, 6 de septiembre de 2010

Para que se entienda un poco más, para que se entienda un poco menos. Yo ya no te echo de menos desde aquel entierro. Que ocurrió el otoño luego del que tú y yo caminamos de la mano. Para que se entienda un poco mas el porque no te echo de menos, debería contar lo que hablamos luego, intentar explicar lo que aun no entiendo. Para que se entienda un poco menos presentaría credenciales que avalen lo que pienso, que me declaren inocente de este crimen de sueños. Para que se entienda un poco más contaría lo que me dijiste, traduciría tus motivos. Para que se entienda un poco menos mostraría tus gestos y grabaría tus palabras, imprimiría tu sonrisa e importaría tu mirada. Para volver a echarte de menos, solamente hace falta que solo recuerdes y saques tu conclusión, que golpees mi puerta y me pidas perdón.


Gustavo Girardi

sábado, 4 de septiembre de 2010

Algún día voy a entender porque los sueños se despiertan antes de que amanezca. Algún día voy a entender por que mis ojos no se reflejan en los tuyos. Me volví a despertar y mirar a mi lado y darme cuenta que solo quedo tu sombra, que solo queda un poco de tu perfume dando vueltas en el aire. Que el cansancio que reflejan mis ojos no es de estar hasta la madrugada contigo, sino más bien es el castigo de este frío en este cuarto desolado. Algún día aprenderé a suplantar tus brazos, abrazándome a la duda que dormía en tu cintura, encontrar una respuesta en otros tiempos, que se olviden la propuesta que algún día imaginamos. Algún día voy a entender porque todo se escurrió entre las manos. Solo algún día voy a entender porque no intentamos.


Gustavo Girardi

jueves, 2 de septiembre de 2010

Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las ínfimas traiciones tan propias de nosotros, los mortales. Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como la hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace.
Extraido de "Me van a tener que disculpar" relato a Diego Maradona de Eduardo Sachieri.

lunes, 30 de agosto de 2010


Adios a Panchito Varallo!
Los Hornos 5 de febrero de 1910 -La Plata 30 de agosto de 2010

domingo, 22 de agosto de 2010


A menos que tuviera una razón
para cambiar de opinión
no hay que tenerla
puede ser intuición o capricho
pero para mí seguís sin existir
Una vez me pediste que trabaje
y era de verdad una buena idea
pero cómo llegar a horario cada día
si tengo un calendario distinto
Los nombres de los días son los mismos
solo que los míos tienen hora Medellín
allí donde cayó un avión que llevaba al Zorzal
un semáforo se llevó al varón
Lo vi volviendo de Constitución
noté que papá escuchaba al chófer
y lloraron los dos
De grande entendí que esos ojos mojados
se hincharon de tristeza
por esos ojos que se cerraron
Años después, y cambiando de tema
en el 72 hubo un gran problema
Fue en el Sur y algunos llegaron a la isla
pasando a saludar por Chile socialista
El 22 de agosto en un día donde
a falta de uno, cumplen años dos gomías
¡Salud Martín, Salud Andrés
brindemos por los muertos de Trelew!
¡Brindemos por los muertos de Trelew!
Un patético almirante apareció por la televisión
explicando que los malos se habían escapado
y por supuesto nadie le creyó
Y algún tiempo después, el marino Hermes Quijada
se enteró de la muerte de aquel monto
el Gallego Fernández Palmeiro, combatiente del ERP
22 de agosto, era el piloto que los llenó de plomo
los llenó de plomo y se las tomó
¡Por el 22, el loco!
¡Por el 22!

domingo, 15 de agosto de 2010

esta vez el lobo está acá
Te escapaste bajito y sin hacer ruido como si alguien se iba a preocupar que por un tiempo no ibas a estar, acaso pensas que alguno se iba a dar cuenta que ya no ibas a figurar o que ya no ibas a andar? De andar de eso se trata. Como ando? mejor no te cuento este terrible mambo que me supera, que me envenena. Bajo a los infiernos cada tanto aunque todavía soy un tipo blando, que me espera, que me queda, que me quema? Que difícil es, no es bonito tener que golpearse contra la pared, tanto, tanto… por mostrar y tanto que me tengo que callar. De nada sirve, no señores, pero entonces que alguien me quite lo que me quema, que me tire la soga y me levante al paraíso, que me abroche el botón, que dibuje a su gusto una sonrisa en mi buzo, que me tiña de un color que me haga mirar los nuevos pasos que daré de ahí en mas con los colores del mar. Cruzo los dedos, pido por vos.


Gustavo Girardi
¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón.

Acá estamos, hasta la luna parece esconderse en esta noche, abrigándose del frío en alguna nube. Dicen y soy de los que piensan que solo nos queda soñar y es hacia ese camino donde me dirijo: a intentar soñar con otras cosas que ilusionen el corazón. Pareciera que la chispita se enciende de nuevo en ese músculo que bombea sangre, esperemos que lo que esta vez encienda sea una llama que perdure y que no termine quemando al mismo corazón.


Gustavo Girardi

quincedelunode2026