jueves, 20 de noviembre de 2014






A soñar un rato…

Hace unos años, me acordaba que subía la escalera del altillo de lo que hoy es mi habitación, para ese entonces estaba sin terminar y pasaba las tardes tirado en un colchón tirado en el piso, escuchando lo que fue el primer cd que me grabe con temas de Calamaro en un discman que le habían regalado a mi hermana para su cumple, también pensaba como seria mi vida con los años, donde me encontraría con el paso del tiempo…los años pasaron, ahora toda la música en un celular, pero yo me veo de nuevo en mi habitación ya terminada tirado por ahí escuchando música con mis auriculares Pioneer y como dice el tema de Iván Noble, estoy soñando un rato…capaz ahora recordando lo que pasaba hace años, lo que viví desde que era mas chico y pensando en lo que vendrá. Mientras tanto la música, los sueños…


Gustavo Girardi

martes, 4 de noviembre de 2014



Porque vos estas ahí, estas como todos los días en la parada del colectivo, estas reflejado en la vidriera del negocio que cruzas todos los días, y no hay un segundo que inconscientemente no pienses en como será y quien será la persona que te va a tocar el alma. Y así como miras la hora de tu reloj pulsera y ves que llegas tarde al trabajo, todo lo relacionado con el tiempo te lleva a otro nuevo día, a otras horas y momentos en que estas solo y aun esperando, de la misma manera que el nene de la mano de su madre espera cruzar la avenida, pero vos esperas más, todos los segundos son muchos, demasiados. Y si a todo eso le sumas todo el proceso que llevaría empezar a conocer a alguien pensas que aun estas lejos, lejos del objetivo final. Cuando llegas a casa para desconectarte, miras todo lo que anduviste y lo que tenes y cuesta, cepillas los dientes y acostado pensas, tantos sueños y tantas ganas llevan a no poder conciliar el sueño. A veces pensas en que vas a despertar y vas a tener al lado a la dueña de tus mañanas, que por un arte de magia se salteo toda la introducción y ya son uno más uno. Y así te volviste a dormir, el cansancio te gano, que lindo seria abrir los ojos y saber que ya son dos en el pasto, bajo el sol riendo...


Gustavo Girardi

sábado, 25 de octubre de 2014

  Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina. 
 
Julio Cortazar (Historia de cronopios y de famas)




Escribir sin pretextos. Las cosas son así, todos los recuerdos vuelven y se hacen presentes en el momento que menos lo imaginamos. ¿Por qué hay que pensar en lo que paso hace tanto, ¿por qué este día presos de este sol tan lindo? Esta y tantas preguntas que no tienen respuestas o si. Andarán flotando en el aire. El aire donde vuelan las mariposas que alegran a los cronopios, estos sacan sus sueños a volar y transforman las mariposas en flores y las regalan a cuanta señorita sonríe bajo el sol, y pasan las horas convirtiendo mariposas y regalando flores, todos los soles en un día, todo el día bajo un mismo sol. Y los famas miran asombrados con lo poco que se hacen feliz los cronopios y asombrados intentan entender y no comprenden la finalidad de amar. Y al caer el sol todas las flores estarán en la casa de cuanta señorita y el cronopio volvio a guardar sus sueños y silbando bajito vuelve a casa sonriendo por cada vez que se acuerda de las sonrisas que archivo en su mirada. 

Gustavo Girardi

jueves, 23 de octubre de 2014

FELIZ CUMPLE CHARLY!
El ángel vigía. Es larga la carretera cuando uno mira atrás, porqué tenemos que ir tan lejos para estar acá. Quiero verte la cara, adoro la teletransportación. Y aunque cambiemos de lugar las banderas, siempre es como la primera vez. No quiero más que me des con cuenta gotas tu amor. Quiero verte desnuda el día que desfilen los cuerpos que han sido salvados. Desprejuiciados son los que vendrán, y los que están, ya no me importan más. Te encontraré una mañana, y prepararás la cama para dos.

lunes, 20 de octubre de 2014



Guardar amor: El acto por el cual una dosis de amor se mantiene todavía sin ver la luz, resegada en un rincón de nuestro ser, esperando el momento de encontrar, encontrar otro ser que espera recibir la caricia y el cuidado infinito. Y todos los días como en un simple acto de ponerse los zapatos, cebar un mate o cepillarse los dientes; pensar en esa otra persona, todavía imaginaria, todavía sin nombre propio, reposa en el sueño el amor y la misma pregunta ¿Encontraría a la Maga?

Gustavo Girardi

quincedelunode2026