miércoles, 1 de abril de 2020

vista desde el balcón de mi apartamento, situado en calle Obispo 512

miércoles 27 de febrero de 2019  

Podría comenzar la crónica del viaje con el asado de despedida llevado a cabo en casa el día anterior a mi viaje, me queda el sabor a la carne argentina que la noche del martes 26 de febrero me despedía de mi país. Me queda el saludo que mi tierra me brindaba cuando cada vez era más la distancia que me separaba del suelo a medida que el avión con destino a La Habana se adentraba en las nubes y me quedo con el saludo que me tendió la isla del caribe a recibirme como a un hijo más, sin banderas, sin fronteras.
Previo a ese abrazo, porque fue un cálido abrazo el que recibí al tocar tierra de Cuba, hubo una escala en Lima. Un retraso de 5hs con la salida del vuelo y una llegada a La Habana demorada; se hacía desear y mucho mi sueño. La llegada prevista para las 18hs, recién iba a poder concretarse a las 00hs ya en el nacimiento de un nuevo día. Los controles en el aeropuerto José Martí no fueron tan exhaustivos, la empleada de aduana que me recibió y controlo mi documentación me halago la remera, una simple remera con un dibujo como estampa, dijo que era muy linda con una sonrisa blanca y enorme. Sonreí con mi timidez y ya de entrada comprobé que era verdad, la isla siempre sonreía.
El traslado me estaba esperando afuera, la noche cálida iluminada con reflectores llenos de insectos girando alrededor. Se respiraba silencio, gente atenta al llamado de su combi. Cuando escuche mi nombre me dirigí a mi traslado, espere que se complete y me adentre a una Habana oscura. Los pasajeros fueron siendo dejados en sus hoteles, fui uno de los últimos. Me dejaron frente al gran Hotel Kempinski (un hotel maravilloso) pero mi destino final no era ahí, era a unos metros en una casa de familia situada en Obispo 512 donde los anfitriones me estaban esperando (luego se irían y el departamento quedaba para mí solo)
Cuando toque el timbre y desde un segundo piso retumbo en la noche el grito de “Gustavo, toma las llaves” las arrojaron y subí! Así poco a poco mientras subía por la escalera me iba adentrando a lo que iba a ser mi vivienda por esas cinco noches y esos cuatro días en la ciudad de La Habana.
Así escalón por escalón mi sueño se iba haciendo realidad.


Gustavo Girardi





SEMILLAS

Si plantamos odio, cuando la semilla comience a brotar los brotes van a ser oscuros, la mayoría de ellos se van a secar al contacto con la luz del sol y si alguno se hace mayor y nos regala algún fruto, estos serán amargos y nos dejaran la boca con un profundo mal aliento.

Ahora si plantamos amor, si plantamos amor tengo mucho para decirte.

Los primeros brotes serán fuertes, disfrutaran del sol y del agua por las mañanas. Nos limpiaran el aire durante el día y nos regalaran un verde claro, dichoso de ver para los ojos. Crecerán íntegros, sus tallos y hojas serán firmes y nos regalaran flores de colores dignas de admiración. Si plantamos amor los frutos van a ser dulces y nuestras bocas se llenaran de sabores y cada vez que respiremos entrara un aire limpio y saldrá un aire lleno de mariposas y cada vez que tangamos que hablar la primera palabra que vamos a decir, si adivinaron, la primera palabra que vamos a decir será.

Amor.



Gustavo Girardi

domingo, 29 de marzo de 2020



Auxilio, virus anti-amor
Todo el mundo se contagió y a nadie le importó
¿Y si esta vida termina ya?
¿Y si mañana te van a descartar?
¿Y si la meta no se encuentra allá?
¿Qué sentido tiene lo que mas importa hoy?
Y al ruido de la gran ciudad
Destruimos y matamos por un peso
Y nos morimos por un beso.

CARAJO

lunes, 23 de marzo de 2020


YA NO SE, YO NO SE

Ya no se
donde buscar tus besos ya no sé.
¿Dónde estás?  ¿Dónde estarán tus besos que no me das?
¿Quién será?
¿Quién los recibirá ahora, quien será?
Yo no sé.

Como vivir, vivir de ahora en más
si perdí, perdí todos los besos y ese amor.
Si yo no fui, no fui capaz de dejarlos ir
fue por ti, fuiste tú quien se marchó de aquí.
¿Y ahora?
estoy perdido sin los brazos de tu amor.

Que será, que será de la vida de los dos
yo aquí pienso esperarte a que regreses junto a mí
y tú allí, quien sabe si esta vez volverás.
Que harás ahora que no me vienes a buscar
con quien te dedicas a hablar
con quien guardas secretos.

El tiempo ha pasado.
Y acá me tienes.
Sentado mirando el atardecer
que puedo hacer ahora que empieza a anochecer
viendo a la luna que me alumbra una vez más.
Todo se va registrando en este pedacito de papel
que poco a poco se ira arrugando.
Que más esperar
será que esta es la hora de marchar.

 Te dejare,
y al marcharme te dejare
 los besos que no di y los abrazos que soñé
la poesía que te escribí
te dejare la parte de mi vida que viví junto a ti
y la parte de mi vida que guardaba para ti.

Ya me marche.
Quizás aunque intente olvidarte
lo más probable es que te vuelva a recordar
pero ahora que estas tan lejos de mi vida
no podré volverte a hablar.
Volver a ti es tan lejano,
ya lo sé.
Es más fácil volver a nacer.

Te digo adiós
y este adiós está cargando de dolor.
Ya me marche,
pero tú sabes, sabes bien que no te olvidare.

Gustavo Girardi

TODOS MERECEMOS SER FELICES

miércoles, 26 de febrero de 2020


Creerás que el tiempo pasa rápido,
Que el buen recuerdo puede doler,
Pero has venido a recordarnos
Que no es tan malo crecer.
Verás que hay días con espinas
Y que puede doler vivir,
Pero recuerda que cada día
El mundo amanece en ti.

Vendrá el futuro a verte cualquiera de estos días.
Y tendrás en las manos lo que nunca tuvimos:
La esperanza de un mundo con los mares azules,
Sin fieros huracanes o desbordados ríos.

No habrá hombres que mueran sin panes ni milagros.
Y en la pared de enfrente leerás que alguien ha escrito
Un saludo de paz, un buenos días, un pájaro
Con las alas abiertas para volar sin tino.
Cuando las sombras se alarguen
Y te toquen con su manos

Recuerda que siempre hay alguien,
Alguien que te anda buscando
Para pintar el futuro,
Ya ves, alguien como tú

Con quien compartir el vuelo
Y emborracharte de luz.
Vendrá el presente a verte con hambre de futuro,
Ese mañana incierto que algún día intuimos
Que tú harás cercano, más humano y abierto,
Más real, más igual, más justo y más limpio.
Será obligatorio escribir poesía
Y la palabra amor, como si fuera vino,
Tendremos que beberla obligatoriamente
Con cada trozo de pan partido y compartido.
Quise escribirte una canción
Para enseñarte a vivir,
Eres un recién llegado
Y yo ya soy tu aprendiz.
(ISMAEL SERRANO)

27 de febrero de 2019, los sueños están para cumplirse....

lunes, 17 de febrero de 2020

TODO SE ACABA

Todo se acaba
hasta las horas del día se acaban
y con el fin del día
se agotan las chances de volverte a llamar
se pierden las esperanzas de verte otra vez.
Todo se acaba
lo que no acaba es pensarte otra vez
pasearte por mi mente
juntos de la mano como aquella vez.
Atardecer, viene la lluvia
pensaba en vos.

Gustavo Girardi

quincedelunode2026